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Hospitaleros en el Camino de Santiago

Camino Sostenible

Hospitaleros en el Camino de Santiago

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Devolver al Camino de Santiago lo que el Camino de Santiago te da. Esta es la filosofía con la que muchos peregrinos se convierten en hospitaleros. Esa figura sin la que las Rutas Jacobeas no solo no serían lo mismo, sino que directamente no existirían.

¿Qué sería del Camino de Santiago sin hospitaleros? Sin esas personas que te acogen, que te ayudan, que te orientan, que te escuchan, que están ahí para lo que necesites.

La hospitalidad, la acogida tradicional y los hospitaleros son una pata fundamental del patrimonio humano y cultural del Camino. Y por eso no podían quedar fuera de la iniciativa #CaminoSostenible, proyecto con el que queremos divulgar y proteger la riqueza de las Rutas Jacobeas.

Hoy nos acercamos a la figura del hospitalero de la mano de un veterano, una practicante y una aspirante. ¡Buen Camino, peregrinos!

Raquel: “Cada persona te aporta una cosa”

“Los peregrinos buscan hablar. Que le aconsejes, que le orientes. Pero, sobre todo, te cuentan de dónde son, por qué vienen, la gente que han conocido… Más que a dónde voy a ir o dónde no voy a ir, nos hablan de su experiencia”.

Así resume Raquel su relación con el peregrino en al albergue del monasterio benedictino de Santa María de Carvajal de León, donde es hospitalera.

Raquel hizo el Camino de Santiago por primera vez en 1993. Y desde entonces no ha parado. Peregrinó a Compostela en el 95, en el 97, en el 99… Y en 2005 recorrió por primera vez el Camino Francés desde Roncesvalles.

Como a tantas otras, la experiencia del Camino la llevó a ser hospitalera. Además de las rutinas diarias –servir el desayuno, echar una mano a la persona de limpieza, sellar la Credencial…-, Raquel se encarga de recibir al peregrino y orientarlo. Pero siempre dejando que cada uno decida cómo quiere que sea su Camino.

“Yo soy de las que no me guío por un libro o por informaciones. No tengo nada estudiado. Creo que en el Camino de Santiago hay que seguir una flecha y dejarse llevar. Cada uno tiene su propio Camino”, asegura. Eso no significa que no dé consejos. Los da. Y muy útiles. Pero siempre procurando dejar la libertad necesaria para que cada un viva la experiencia libremente.

Así lo aprendió de otro hospitalero, Tino, ya fallecido, de quien nos relata una anécdota muy oportuna. “Hace años venía la gente con unos mochilones enormes. Y yo le decía: Tino, hay que decirles que miren qué necesitan y dejen el resto, que llevan mucho peso. Y él contestaba: Déjale que camine un par de días. Cuando llegue a Astorga ya verá qué necesita y ya llamará a Correos para que le lleve el resto”.

Aprender con la práctica. Esa es la enseñanza que recibió y que transmite a los miles de peregrinos que pasan por León.

Luis: “El Camino de Santiago te atrapa”.

Luis es un veterano del Camino de Santiago. Lo conocemos como cara visible de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago. Pero como él dice, antes que nada es peregrino. Y hospitalero.

Su primera vez fue en Arrés. Después se le sumaron más experiencias en diversos puntos de León, en el monasterio de Samos y en una serie de albergues con un denominador común: la práctica de la acogida tradicional, que se centra en la experiencia con los peregrinos alrededor del albergue. Sentarse a hablar, a compartir.

Porque la razón de ser de los hospitaleros son los albergues, refugios, que antiguamente se llamaban Hospitales de Peregrinos. “La función del hospitalero es la acogida y la práctica de la hospitalidad. Y, como tal, estás abierto a todo lo que el peregrino necesita: quiero visitar la Catedral, quiero confesarme antes de la misa, aquí dónde puedo cenar o tomarme un vino… ¿Y no me podrías acompañar? El hospitalero está abierto a esa relación humana”, explica Luis.

Con Luis volvemos a las preguntas iniciales. ¿Qué motiva a un peregrino a convertirse en hospitalero? Devolver al Camino lo que el Camino le ha dado.

“Mi primer Camino de Santiago lo hice desde Saint Jean Pied de Port con dos compañeros. Fue una experiencia muy gratificante. Tras ese Camino vinieron otros. Y no cabe duda de que el Camino lo atrapa a uno. A mí me atrapó. Y a partir de ahí pasé a ser socio de la Asociación de Amigos del Camino de León y a ser hospitalero voluntario”, resume.

¿Y qué sería del Camino de Santiago sin hospitaleros? “Más que una peregrinación sería un destino turístico. Los hospitaleros, como las Asociaciones, velamos por el espíritu del Camino y por la espiritualidad del que lo realiza. Porque las Rutas Jacobeas están abiertas a toda creencia y religión. Todo el mundo es bien recibido. Como dice el texto de la Credencial del peregrino: La puerta se abre a todo el que llega al Camino”, reflexiona Luis.

Peregrino está definido en la RAE como una persona extranjera que viaja a un lugar sagrado. Una acepción sobre la que Luis hace una apreciación: “Los españoles también son extranjeros y, por tanto, peregrinos. Porque salen de su entorno, de su vida, de su ciudad y llegan a un sitio en el que necesitan protección: un lugar para dormir, donde alimentarse, donde visitar culturalmente lo que le ofrece el lugar al que le ha llegado. Toda una serie de información que es fundamental. Y para eso están los hospitaleros”.

María Isabel: “El Camino sobrevive gracias a los voluntarios y a los hospitaleros”

“Tengo pendiente hacer el curso de hospitalera. Tras hacer muchos Caminos y experimentar el trato con hospitaleros, te da un poco de envidia”. Así arranca la declaración de intenciones de María Isabel, la única no hospitalera de este reportaje. Por ahora.

Porque como ella misma dice, el Camino necesita cada vez de más voluntarios. “El Camino de Santiago sobrevive gracias a los voluntarios y a los hospitaleros. Sin ellos qué sería de los peregrinos”, reflexiona.

Lo sabe de primera mano porque aunque María Isabel no es hospitalera si es voluntaria en la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León ‘Pulchra Leonina’. “Voy un día a la semana al local y atendemos al peregrino. Le damos información del Camino y la Credencial, le contamos qué tiene que llevar en la mochila… Y es una experiencia muy positiva”, explica.

Por eso, tan pronto se reanuden los cursos de hospitaleros voluntarios que se imparten en todo el mundo –suspendidos este año por la Covid-19, como tantas cosas- María Isabel será una hospitalera más. “Es necesario. Porque cuando tú has hecho el Camino, has tenido la necesidad de un hospitalero, de su ayuda. Y eso mismo quieres dar tú a los demás peregrinos. Compartir lo que te han dado. Te dices: ahora te toca a ti”.


Comentarios
Trinidad
Me gustaría saber un camino por andalucia por ejemplo desde el final de Badajoz.
27-01-2021

El camino con correos
Hola Trinidad. El mayor Camino de Santiago por Andalucía es el Mozárabe. Aquí puedes leer un poco más sobre la Ruta: https://www.elcaminoconcorreos.com/es/camino-mozarabe-via-de-la-plata Y para hacerlo desde Badajoz, los amigos de Badajoz Jacobea seguro que pueden ayudarte: http://badajozjacobea.org/ Saludos y ¡Buen Camino!
27-01-2021

Jose giraldo
Hola a mi también me atrapó el camino y lo hago con sacrificio y felicidad infinita en mi alma Descubrí que la magia de los albergues es mucho mejor que otras opciones
25-12-2020

El camino con correos
Gracias por compartir tu experiencia! ¡Buen Camino!
27-01-2021

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