Blog

Cinco personajes reales para entender la historia del Camino de Santiago

Historia del Camino

Cinco personajes reales para entender la  historia del Camino de Santiago

Comparte

  • Facebook
  • Twitter

Hoy hemos hecho una peregrinación en el tiempo, y una bastante larga: nos hemos plantado en el siglo IX. En esos tiempos remotos comienza la historia del Camino de Santiago, en la que hay algunos personajes imprescindibles que os queremos presentar, porque sin ellos seguramente el Camino no existiría. O al menos, no como lo conocemos. ¿Nos acompañáis a conocerlos?


1. Teodomiro, obispo de Iria Flavia

obispo teodomiro camino de santiagoEstamos en torno al año 830, en el obispado de Iria Flavia (en el actual concello de Padrón, a pocos kilómetros de Santiago). Aquí se presentó un eremita llamado Paio, único habitante del lugar de Solovio, para informar al obispo Teodomiro de unos extraños fenómenos en el cercano bosque de Libredón. El obispo decretó tres días de ayuno, tras los cuales acudió de nuevo al lugar acompañado de muchos fieles que fueron testigos del milagro: allí, en un mausoleo de mármol comido por la vegetación, estaban los restos del Apóstol Santiago.  La noticia de la 'inventio' (descubrimiento) empieza a correr como la pólvora y no tarda en llegar a oídos de Alfonso II, rey de Asturias.

La tumba de Teodomiro fue encontrada en 1955 en unas excavaciones en la Catedral, confirmando definitivamente su existencia. Por las inscripciones, sabemos que murió en el 847. El hecho de que decidiera ser enterrado aquí, y no en Iria Flavia como correspondería a su cargo, es el primer indicador de la popularidad y del poder que poco después alcanzaría Compostela gracias al Camino de Santiago. Desde luego, Teodomiro supo ver el potencial del hallazgo y mover (y conmover) a las gentes de la época. El primer paso del Camino estaba ya dado.


2. Alfonso II 'El Casto', rey de Asturias.

alfonso II el casto rey de asturias En aquellos tiempos Galicia estaba dentro del reino de Asturias, y el rey Alfonso II no podía ignorar las historias que llegaban a la corte. Así pues, inició el viaje hacia Compostela desde Oviedo, capital del reino, con el objetivo de certificar el hallazgo. Sin saberlo, se convirtió en el primer peregrino de la historia, y la ruta que siguió se llama hoy Camino Primitivo. Junto con Teodomiro, diseñaron un modesto templo para el culto al Apóstol, que con el tiempo se convertirá en Catedral.

Los tiempos de Alfonso II fueron violentos, con continuos enfrentamientos con los ejércitos musulmanes que se expandían por la península. Sabiendo de la importancia de los símbolos, Alfonso se apuntó un tanto con su apoyo a Teodomiro: el hallazgo de los restos de Santiago supuso un empujón a la moral de las tropas cristianas... y también al poder del rey y al de la Iglesia. La supuesta intervención del Santo en la batalla de Clavijo (844), en su conocida versión guerrera de 'Matamoros', ayudó a identificar para siempre al Apóstol como valedor de los reinos cristianos en su lucha contra el Islam.


3. Obispo Diego Peláez

Damos un salto hasta el siglo XI. En estos momentos, el Camino de Santiago empieza una época de auge, y los peregrinos que llegan a Compostela desbordan ya la basílica del momento, obra de Pedro de Mezonzo. Así pues, Diego Peláez, el nuevo obispo de Iria Flavia, emprendió grandes reformas para crear un templo más amplio en estilo románico. Para ello, movilizó todos los recursos a su alcance y e inventó algunos nuevos, como la idea de que los peregrinos ayudaran a transportar la piedra, aprovechando que venían en dirección a la ciudad. Reunió también a los mejores artesanos de Europa, que trajeron nuevas ideas y técnicas, no sólo en arquitectura.

Peláez también hizo otro tipo de mejoras: en defensa, en organización territorial, en la infraestructura del Camino y, cómo no, en su promoción. Sin embargo, su historia acaba mal: tras sucesivas tensiones políticas y sospechoso de traicionar al rey Alfonso VI, tuvo que abandonar el cargo y acabó sus días exiliado en Aragón.


4. Diego Xelmírez, arzobispo de Compostela.

diego gelmirez obispo compostelaEn el año 1095 la sede del obispado se traslada oficialmente a Santiago de Compostela, donde ya funcionaba informalmente desde hacía tiempo. Pocos años después, en el 1100, Diego Xelmírez es nombrado obispo. Y este es un momento crucial en esta historia, porque la visión y habilidad negociadora de este personaje marcaron un antes y un después. Xelmirez fue el gran promotor de la Catedral: en el año 1122, según el Códice Calixtino, se colocó la última piedra del templo. Se dedicó también a la modernización urbana de la Compostela medieval, a la construcción de hospitales de peregrinos, etc. Cierto es que no perdió la oportunidad de contar lo que había hecho: la ‘Historia Compostelana’ recoge, por encargo suyo, la crónica detallada de su trayectoria.

La historia de Xelmírez da para mucho y está llena de episodios de película: las negociaciones para convertir Compostela en arzobispado, lo que consiguió en 1124 tras mover Roma con Santiago, literalmente; o esa vez que, por decirlo de algún modo, tomó prestadas unas reliquias en Portugal, hecho que se bautizó como ‘Pío Latrocinio’; también coronó con sus propias manos a Alfonso VII y escapó por los pelos (y según dicen, por los tejados y de incógnito) de una revuelta popular en 1117, en la que también se incendió la Catedral y en la que la reina Urraca casi no lo cuenta. Una vida animada, ¿no os parece?


5. Domingo García

... o por aclararnos, Santo Domingo de la Calzada, da nombre a uno de los enclaves más conocidos del Camino Francés. Como os comentábamos en nuestra anterior postal, Domingo García era un religioso que dedicó su vida a mejorar las condiciones de los primeros peregrinos.

Promovió la construcción de puentes, albergues y hospitales y mejoró el trazado del propio Camino, aprovechando una antigua calzada romana. La población existe, de hecho, gracias y como consecuencia de la labor de este personaje. Por cierto, San Juan de Ortega, nombre que también nos lleva al Camino Francés, fue discípulo suyo.

Estos son sólo algunos de los nombres que podríamos destacar para contar la historia de cómo nació y creció el Camino de Santiago. ¿Conocíais ya a alguno de estos personajes? ¿Echáis en falta a alguien importante en esta historia de los inicios del Camino? Animaos a dejar un comentario con vuestra aportación.

¡Buen Camino!


Tu dirección de correo electrónico no será publicada.
Los campos obligatorios están marcados con *