Camiño Primitivo

San Romao da Retorta - Melide

26 km Dificultad
El itinerario, en su última etapa antes de unirse con el Camino Francés, discurre todavía por pequeños núcleos rurales, que despiden la provincia de Lugo para adentrarse en la de A Coruña. Hay dos alternativas para realizar la primera mitad de esta etapa:

La oficial, marcada por la Xunta de Galicia, discurre por Seixalbos,  cruza  A Ponte Campana y continúa por Xende, hasta cruzar otro puente, el de Ferreira. Es un kilómetro más larga que la alternativa. La otra ruta es conocida como Vía Romana y pasa por Castrelo, O Burgo y Santa María de Pacio. 

Las dos rutas se unen en O Carballal, después de unos 8 kilómetros de recorrido. Se sigue caminando para adentrarse en el concello de Palas de Rei, por San Xurxo y Augas Santas. Merlán es la parroquia que despide la provincia de Lugo y desde ella quedarían 70 kilómetros para llegar a Santiago de Compostela.

Se entra en la provincia de A Coruña por el ayuntamiento de Toques. Se pasa por los lugares de Vilouriz y Vilamor, hasta llegar a la emblemática villa de Melide.

En ella se encuentra el que para muchos es el cruceiro más antiguo de Galicia, el cruceiro de Melide, probablemente del siglo XIV, situado al lado de la Capilla de San Roque, que se construyó con materiales que procedían de las iglesias medievales de San Pedro y San Roque.

En el entorno de la plaza se encuentra el Museo da Terra de Melide construido sobre un antiguo hospital de peregrinos del siglo XV y que conserva la fachada. De gran importancia para los melidenses pues atesora toda la historia de la localidad.

En Melide se encuentra uno de los pocos altares románicos que se conservan, en la Iglesia de Santa María de Melide, catalogada como  monumento nacional.

Según se dice el mejor pulpo se come en el interior y Melide es parada obligatoria para probarlo. También son famosos sus dulces, los melindres, el rico y el almendrado.
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El consejo del cartero

“Melide es un pueblo de tradición comerciante, antiguamente famosa por su gremio de zapateros. Esta tradición ha perdurado en el tiempo y es hoy uno de los pocos pueblos gallegos que abre su comercio los siete días de la semana. El último domingo de cada mes es la Feria y Melide se llena de una gran actividad. Frutas y verduras, quesos, miel, chorizos... son los productos que podemos encontrar en sus puestos”. Begoña Leiva, Correos de Melide.