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La fecha amarilla, la señal del Camino de Santiago

Historia del Camino

La fecha amarilla, la señal del Camino de Santiago

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La flecha amarilla es más universal que nunca. A partir de 2021 será la única señal oficial que marque las diferentes Rutas Jacobeas. Así lo ha decidido el Consejo Jacobeo, que a principios de mes se reunió en León para preparar el Año Santo de 2021.

La mítica flecha amarilla se convierte así en símbolo indiscutible del Camino de Santiago, que podremos encontrar en cada cruce y cada dos kilómetros de nuestro recorrido. Pero ¿cuál es el origen de la flecha amarilla? Hoy queremos acercarnos a la historia del párroco de O Cebreiro Elías Valiña Sampedro y de cómo la flecha amarilla se convirtió en el gran distintivo del Camino.

Flecha amarilla, señal del Camino de Santiago

La flecha amarilla es un símbolo relativamente reciente. Hasta la década de los 70, el Camino de Santiago no contaba con una señal que marcase la dirección de la Ruta. Los peregrinos que desde la Edad Media llegaban a Santiago tras haber recorrido cientos de kilómetros lo hacían siguiendo los pasos de otros caminantes.

Sería en los 70 cuando el cura do Cebreiro, aldea de gran tradición jacobea, creó este símbolo “por casualidad”. Elías Valiña fue un estudioso incansable del Camino de Santiago. Y dedicó su vida a devolverle a la Ruta Jacobea el esplendor de otras épocas.

Para ello decidió cartografiar el que hoy conocemos como Camino Francés desde Roncesvalles hasta Santiago de Compostela. Su trabajo consistió en la recuperación de tramos perdidos de la Ruta y la señalización del Camino para que al peregrino le resultarse más fácil seguir un itinerario fijo.

Pintura para señalizar la carretera

La leyenda cuenta que el sacerdote comenzó a pintar flechas amarillas aprovechando una pintura sobrante utilizada por unos operarios para señalizar carreteras. Para José Manuel López Valiña, descendiente del párroco de O Cebreiro y vecino de esta localidad, la elección de este color no fue tan casual.

“En las primeras salidas para reconocer el terreno y marcar la Ruta, mi tío se dio cuenta de que era necesario utilizar algo que llamase mucho la atención y que perdurase en el tiempo. Al llegar a Francia vio que el amarillo era el color utilizado para señalizar las rutas de montaña, así que decidió pintar de este color el itinerario del Camino de Santiago”, asegura.

Sea como fuere, lo cierto es que Elías Valiña optó por marcar la Ruta a Santiago con flechas amarillas. Y fue un verdadero acierto, ya que es un distintivo sencillo y fácilmente reconocible que se ha convertido en universal.

La popularización de la flecha amarilla como símbolo del Camino de Santiago llevó al Consejo de Europa a declarar esta marca como el emblema común con el que señalizar los principales itinerarios.

Esta primera “oficialización” de la flecha amarilla se recoge en la Declaración de Santiago de Compostela. Este documento se firmó el 23 de octubre de 1987 y el Camino de Santiago se convirtió en el primer Itinerario Cultural Europeo.

La flecha, única señal de dirección

A punto de celebrar un nuevo Año Santo, el Consejo Jacobeo –órgano de cooperación entre la Administración General del Estado y las Comunidades Autónomas por donde pasan las diferentes Rutas del Camino de Santiago- acaba de darle un nuevo impulso.

Flecha amarilla y concha amarilla, señales del Camino de Santiago

Reunidos en el Palacio del Conde Luna en León, los miembros del Consejo Jacobeo han decidido convertir la flecha y la concha amarilla en los únicos símbolos oficiales del Camino. La vieira para indicar que el peregrino está en el Camino, en cualquier Ruta Jacobea. La flecha amarilla para marcar la dirección a Santiago.

Esta medida permitirá a los peregrinos identificar las señales oficiales, que serán iguales en todos los itinerarios y en cualquier comunidad autónoma, mejorando así la atención al peregrino. Una labor a la que contribuyen las Asociaciones de Amigos del Camino.

El batiburrillo de señales llega así a su fin. Piedras, monolitos, cintas, incluso señales GR con sus marcas blancas y rojas son algunas de las señales que nos podemos encontrar hoy en día dependiendo del tramo del Camino elegido.

Ahora, el Consejo Jacobeo establece que la flecha amarilla debería estar presente en todos las Rutas y en todos los territorios. Además, la señalización debe ser obligatoria en cada cruce y aconsejable cada dos kilómetros.

Con esta decisión se acaba también con otra polémica: la del uso de la flecha amarilla para todo. Así, albergues, establecimientos hosteleros, tiendas, restaurantes no podrán indicar la ubicación de sus negocios con la flecha amarilla. Esta debe usarse únicamente y exclusivamente para indicar la dirección del Camino.

La tradicional concha amarilla, también reconocida por el Consejo de Europa, figura como símbolo identificativo de la ruta. Sin embargo, este emblema no se creó como indicador de dirección, por lo que el Consejo recomienda que se utilice como símbolo identificativo del Camino.


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