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Itzel Prado: “El Camino de Santiago es vida”

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Itzel Prado: “El Camino de Santiago es vida”

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El Camino de Santiago cambió la vida de la joven mexicana Itzel Prado Gardeazábal. Pasó de no conocer las Rutas Jacobeas ni el significado de las flechas amarillas a declararse una “auténtica enamorada” del Camino. Dejó México y se trasladó a Galicia para poder volver al Camino siempre que puede. Y ahora se encarga de animar a través de sus redes sociales a vivir esta experiencia.

Hoy charlamos con esta joven peregrina para descubrir qué tiene el Camino de Santiago que tanto engancha para convertirlo incluso en el motor de nuestra vida.

El Camino de Santiago llegó a esta mexicana de una forma no del todo positiva. La primera vez que oyó hablar del Camino fue en 2012 durante una conversación con una compañera que lo acababa de hacer con su pareja.

Era el año 2012 e Itzel estaba en Madrid en el marco de un intercambio universitario.  De esa conversación le sorprendió el gran sufrimiento que, según su amiga, experimentó durante su Ruta a Santiago.

Pero más aún la necesidad de saber qué motiva a una persona a pasar voluntariamente por esa experiencia. “Una compañera de piso que está muy enganchada al Camino de Santiago me lo recomendó”, fue la respuesta. Y eso la intrigó aún más: ¿Quién se engancha a algo que produce sufrimiento?

Tras volver a México, a Itzel se le presentó la oportunidad de regresar a España para hacer unas prácticas. Corría el año 2016 y esta peregrina lo recuerda como un momento de mucha confusión, de muchas dudas e incertidumbre sobre su futuro. “Necesitaba encontrar algo que me diera respuestas y me ayudase a reconectar conmigo misma. Y, de repente, la idea del Camino de Santiago me vino a la cabeza”, rememora.

El Camino Portugués desde Lisboa fue su primera vez en las Rutas Jacobeas. Se lanzó un poco a la aventura, sin mirar ni organizar nada. Por no saber ni sabía qué eran las flechas amarillas.

“Cuando me di cuenta de que era el símbolo que guiaría mi Camino fue un momento de extrema felicidad. Creo que ha sido el mejor descubrimiento de mi vida”, asegura para inmediatamente añadir: “Metafóricamente lo veo como una prueba de que nunca voy sola, que siempre estamos guiados. Solo hay que prestar atención y vivir en el momento presente”.

Una enamorada del Camino de Santiago

Pese a todo ese desconocimiento, el Camino de Santiago resultó una experiencia fantástica y quedó prendada de él de por vida. “Soy una amante del Camino de Santiago porque el Camino de Santiago es una metáfora de la vida misma. Es una experiencia que te sana y a la vez te impulsa para seguir el camino de la vida, aplicando las lecciones aprendidas en todas esas metáforas que logras identificar, resultado de las propias experiencias. El Camino de Santiago es vida”.

El Camino de Santiago marcó tanto su vida que en 2018 Itzel se trasladó a vivir a Galicia. “Gracias a esa decisión, ahora vuelvo al Camino cada vez que puedo. Sabiendo, además, que literalmente vuelvo a casa”, reflexiona.

Tras el Camino Portugués llegaron el Inglés, el Francés, el del Norte y una segunda vez en el Portugués, además de pequeñas rutas de fin de semana hasta Muxía o Finisterre.

Con todos estos kilómetros en la mochila, Itzel asegura que no podría decantarse por una u otra Ruta, ya que todos tienen su magia. Aunque el Camino Portugués, quizás por ser el primero que hizo, es muy especial para ella: “En esa primera vez viví todo tipo de catarsis. Fue una especie de “vuelve a la vida”. Ese Camino fue como el primer paso para reconectar conmigo misma. Me llenó el alma”, asegura.

La peregrina Itzel Prado durante su Camino del Norte

El espíritu peregrino, más vivo a pesar de la Covid-19

A pesar de ser un año difícil a causa de la Covid-19, esta mexicana no dudó en pisar el Camino tan pronto pudo. En cuanto los albergues recuperaron su actividad, recorrió el Camino del Norte desde Asturias. Y ya en septiembre, el Portugués de la Costa.

La experiencia evidentemente no fue similar a lo vivido anteriormente. Pocos peregrinos, territorios que se cierran –con el consiguiente cambio de Ruta-, o incluso cierta hostilidad de la gente local con los peregrinos marcaron el Camino de este 2020.

“Evidentemente, la crisis del coronavirus se ha visto reflejada en la cultura del Camino. Sin embargo, el espíritu del peregrino y la esencia misma siguen ahí. La alegría al llegar, las enseñanzas del día a día, la solidaridad entre peregrinos. Todo eso, desde mi punto de vista, aumenta”, explica.

Invitación a vivir el Camino

Toda esta experiencia la comparte ahora a través de dos cuentas en Instagram. Una más personal, para motivar a otras personas a vivir el Camino (@back2nomads) y otra en la que invita a personas de todo tipo a contar sus vivencias (@cafe.peregrinos).

Estar en contacto con la naturaleza, conectar con otras personas que están en un momento de búsqueda interior, vivir los silencios o simplemente ser espectador de diferentes amaneceres y atardeceres son algunas de las sensaciones que te proporciona el Camino y que Itzel recomienda vivir a todo el mundo.

“A mí, el Camino de Santiago me cambió tanto que modifiqué el rumbo de mi vida para dedicarme a él. Por eso lo recomiendo una y otra vez. Porque el Camino es la metáfora de la vida misma”.


Comentarios
jose Francisco Trujillo simon
Yo empecé a hacer el camino en el 2009 y desde entonces cada año hago algun camino y ya he hecho 8 veces siempre un camino diferente , completamente enganchado al camino, cosa que la gente que no lo ha hecho nunca por más que se lo explicó no lo entiende, buen camino peregrino.
30-10-2020

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