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La tres tumbas del Apóstol Santiago

Historia del Camino

La tres tumbas del Apóstol Santiago

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11-02-2021

Miles de peregrinos visitan cada año la tumba del Apóstol en la cripta de la Catedral de Santiago. Es la meta simbólica y espiritual del Camino de Santiago. El punto en el que confluyen las diferentes Rutas que atraviesan Europa.

Pero los restos de Santiago el Mayor no siempre estuvieron bajo el altar mayor de la basílica compostelana. De hecho, el cuerpo del Apóstol vivió una auténtica odisea, que empezó en Palestina, atravesó todo un océano y lo llevó a permanecer oculto durante siglos hasta en dos ocasiones.

La primera, cuando sus discípulos le dieron sepultura, por fin, en tierras hispánicas. La segunda, en pleno siglo XVI, cuando se decidió esconder las reliquias del Apóstol ante el temor de un ataque del corsario inglés Drake.

Hoy os proponemos un viaje por la Historia, siguiendo los avatares vividos por los restos del Apóstol Santiago hasta el día de hoy.

De Palestina a la Gallaecia

Cuenta la tradición cristiana que una urna de plata guarda las reliquias del Apóstol Santiago y sus discípulos, Teodoro y Atanasio, en la cripta de la Catedral de Santiago. Este hecho convirtió a Compostela en una de las metas de peregrinación de la cristiandad desde la Edad Media y originó un gran fenómeno de peregrinación que hoy conocemos como Camino de Santiago.

Pero hasta llegar a la actual ubicación en la Catedral, el cuerpo del Apóstol pasó por varias “tumbas” y no pocas aventuras.

Como ya hemos contado en alguna ocasión, el rey Herodes Agripa I ordenó la muerte de Santiago el Mayor en el año 44 d.C. en Palestina. El motivo: predicar la fe cristiana.

Antes de darle sepultura en tierras palestinas, la tradición cuenta que dos de sus discípulos robaron el cuerpo y lo trasladaron en barco a las tierras en las que había predicado el Evangelio: la lejana Gallaecia, en Hispania.

En esta travesía por el mar Mediterráneo y el océano Atlántico comienza una aventura que acabará bajo el altar mayor de la Catedral de Santiago. Tras remontar el río Ulla y arribar en Iria Flavia (lo que hoy conocemos como Padrón), Teodoro y Anastasio dieron sepultura a su maestro. No sin antes enfrentarse a las duras pruebas impuestas por la pagana Reina Lupa.

La primera tumba del Apóstol Santiago estaría en algún lugar indeterminado de lo que acabaría convirtiéndose en la actual Compostela. Enterrado en lo que conocemos como la Arca marmárica, el cuerpo de Santiago quedó al cuidado de sus discípulos. A su muerte, sus cuerpos fueron enterrados junto a los del Apóstol y la tumba quedó olvidada durante siglos.

El descubrimiento del Campus Stellae

Concretamente durante 8 siglos. Todos conocemos la historia de su descubrimiento a cargo del ermitaño Pelayo, habitante del monte Libredón. Corría el año 823 cuando apreció durante varias noches unas luces en el cielo apuntando a un lugar. Desconcertado con el extraño fenómeno, Pelayo decidió dar aviso a Teodomiro, obispo de Iria Flavia.

Juntos acudieron al lugar señalado y encontraron la primigenia tumba del Apóstol. Tras dar aviso al rey Alfonso II, el monarca inició la primera peregrinación de la historia. Y, al comprobar el hallazgo, ordenó construir la Catedral de Santiago y trasladar los restos de Santiago y sus discípulos hasta allí.

Tras extenderse la noticia de la aparición del Apóstol en tierras gallegas, la basílica compostelana pasó a convertirse en meta de peregrinaciones llegadas de toda Europa. Un fenómeno que se popularizó aún más con la consagración en 1211 de la nueva Catedral compostelana.

Temor a los ataques de Francis Drake

Parecía que, tras los avatares vividos, el cuerpo del Apóstol descansaría en paz. Pero no. La Historia aún le tenía guardada una nueva aventura. En el siglo XVI, concretamente en 1589, el cabildo de la Catedral tomó una decisión insólita: ocultar los restos del santo.

El motivo no era otro que el temor a un ataque del pirata Francis Drake. Como respuesta de Inglaterra al ataque frustrado de la Armada Invencible, el corsario inglés había atacado unos meses antes la ciudad de A  Coruña y se sospechaba que uno de sus objetivos era un centro de cristiandad como Santiago de Compostela.

Los restos del Apóstol se escondieron en algún punto de la Catedral. Y allí permanecieron, escondidos, hasta el siglo XIX. No fue hasta el año 1879 cuando el cardenal Payá se propuso localizar no solo las reliquias del Apóstol, sino también verificarlas.

Tras arduos trabajos, el 29 de enero de 1879 aparecieron unos restos en la pequeña capilla que está junto detrás del altar mayor de la Catedral. Para los más curiosos, si hoy en día subes las escaleras que llevan a dar el abrazo al Apóstol  puedes ver en el suelo de la pequeña capilla de la derecha un espacio rectangular acristalado. Marca el lugar donde aparecieron las reliquias.

Tras el descubrimiento, Payá encargó a varios expertos un informe que demostrase la pertenencia de esos huesos al Apóstol y sus discípulos.  El 1 de noviembre de 1884 el Papa León XIII, mediante la bula Deus Omnipotens, confirmó como auténticos los restos encontrados, al tiempo que invitaba a los católicos a volver a peregrinar a  Compostela. Y para fomentarlo declaró 1885 como Año Jubilar extraordinario.

Tras esta última aventura, los restos del Apóstol pasarían a ocupar un lugar privilegiado en la Catedral de Santiago: la cripta situada bajo el Altar Mayor. Su visita es, junto con el abrazo al Apóstol, uno de los ritos más populares entre los peregrinos y visitantes del templo.


Comentarios
José Luis Romero
En 2020, mi esposa y yo (Ambos médicos Mexicanos), caminamos solamente los últimos 100 k del Camino Francés (Sarria-Santiago) y tuvimos la oportunidad de vivir su magia. Nos brindó un gran enriquecimiento espiritual, además de poder disfrutar la belleza de sus paisajes, la grandeza de su gente, y la delicia de la cocina gallega. Soñamos con volver y esa ilusión se cumplirá pronto. Haremos el Camino del Norte desde Irún. Buen camino a todos los Peregrinos!
25-09-2021

El camino con correos
¡Ojalá nos encontremos pronto en el Camino de Santiago! ¡Ultreia!
27-09-2021

manuel martínez fraga
Después de vivir mis raíces gallegas con intensidad y amor por la tierra, visitando a menudo muchos pueblos y parajes de este maravilloso paraíso que es Galicia, ahora, ya en las puertas de la vejez, me dispongo -solo acompañado de los ángeles que el Señor quiera mandar para acompañarme-, a realizar el camino. La emoción aumenta según se acerca la fecha porque creo que me espera algo muy bueno para el resto de mi vida.
02-09-2021

El camino con correos
¡Buen Camino, Manuel!
27-09-2021

Jesus merchan
Pienso cumplir con mi sueño de hacer el camino De Santiago, desde Madrid y rezar delante de la tumba del Santo. Amén
13-02-2021

El camino con correos
¡Buen Camino, Jesús!
16-02-2021

Alberto Luis Barros Pañeda
En tres ocasiones he visitado la tumba del Apóstol en la Catedral de Santiago de Compostela. La última la hice al terminar mi peregrinación por el Camino Portugués desde Tui en junio del 2019. Esto era una meta que hacía años quería cumplir. El abrazo a la imágen y el arrodillarse ante la Cripta tuvieron un significado espiritual totalmente diferente. Bo Camiño, e que Divos bendígavos.
11-02-2021

El camino con correos
¡Muchas gracias por compartir su experiencia con nosotros! ¡Bo Camiño!
12-02-2021

Fernando Cammarota
Precioso relato histórico que enriquece la tradición Xacobea. Abrazamos 3 veces al Apóstol. Dios permita hacer un cuarto Camino éste o el próximo año. Saludos y bendiciones desde Patagonia Argentina.
11-02-2021

El camino con correos
¡Muchas gracias Fernando! Ojalá pronto podamos volver todos al Camino de Santiago. Ultreia!
12-02-2021

Francisco Javier
Me encanta. Espero para finales octubre poder volver al camino, iniciar desde Astorga o desde Ponferrada y hacer primera vez el de invierno.
11-02-2021

El camino con correos
¡Buen Camino, Francisco Javier!
11-02-2021

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