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El Camino Francés de puente a puente

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El Camino Francés de puente a puente

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20-05-2021

El Camino de Santiago lleva al peregrino a travesar numerosos e incluso míticos puentes. Su construcción fue clave en tiempos medievales para salvar y cruzar ríos, arroyos y otros cursos de agua a lo largo de las Rutas Jacobeas.

Pero su importancia no es solo a nivel viaria, sino también simbólica. Los puentes siempre se han visto como símbolos del caminar y del tránsito, del paso de un estado a otro. Especialmente del estado terrenal al celestial, de la vida a la eternidad.

Prueba de todo ello son las numerosas tradiciones y leyendas asociadas a los puentes y, muy especialmente, a los que vertebran el Camino de Santiago. De hecho, si hay un puente simbólico en las Rutas Jacobeas es el llamado ‘Puente de Santiago’, un puente que debían atravesar las almas tras la muerte y en cuyos extremos se situaban San Miguel y Santiago el Mayor.

Hoy recorremos el Camino Francés de puente a puente y nos detenemos en algunas de sus historias.

Saint Jean Pied de Port. Empezamos nuestro particular Camino Francés en Francia, concretamente sobre el puente medieval que salva el río Nive y que divide en dos partes la localidad, convirtiéndose en una de las primeras imágenes de nuestra peregrinación desde Francia.

Puente medieval de Saint Jean Pied de Port, inicio del Camino Francés

Puente de la Rabia de Zubiri. Y de un puente fotogénico a uno cargado de leyenda. La tradición cuenta que, cuando se estaba colocando el pilar central de este puente, se descubrieron los restos de la joven santa Quiteria, protectora frente a la rabia. Desde entonces, cuando el ganado es víctima de esta enfermedad, los lugareños acuden hasta este pilar y lo rodean tres veces para que el animal sane.

Puente de la Magdalena de Pamplona. El peregrino que quiera acceder a Pamplona deberá atravesar este puente medieval del siglo XII sobre el río Arga. Se trata de un puente declarado bien de interés cultural y monumento histórico artístico.

Puente la Reina. No sabemos si el más bello pero sin duda es uno de los puentes más fotografiados del Camino Francés. Con 110 metros de longitud, se construyó en el siglo XI probablemente por orden de doña Mayor, esposa del rey Sancho el Mayor, para que los peregrinos pudiesen salvar el río Arga.

Puente la Reina en el Camino Francés

Como no podía ser de otra forma, este puente lleva asociada una bonita leyenda: la Leyenda del Txori. En sus orígenes el puente contaba con un torreón central en la que se encontraba una figura de la Virgen del Puy con el niño en brazos. Cuenta la tradición que todos los días un pajarillo cogía agua del río en sus alas y lavaba el resto de la Virgen. De ahí que la Virgen del Puy se llame también Virgen del Txori (pájaro en euskera).

En el siglo XIX, la torre del puente fue derribada y hoy en día podemos admirar la estatua de la Virgen en la parroquia de San Pedro.

Puente de Piedra de Logroño. Puerta de entrada del Camino de Santiago a la ciudad riojana, el puente de piedra es uno de los símbolos de la ciudad y es uno de los símbolos de su escudo.

Su verdadero nombre es Puente de San Juan de Ortega, en recuerdo de una capilla que en el siglo XVIII existía en la orilla izquierda del Ebro en honor a este santo, al que algunos historiadores consideraban el constructor del puente original. El que ha permanecido hasta nuestros días fue proyectado por Fermín Manso de Zúñiga e inaugurado en 1884.

Puente de la Cárcel de Estella. Otro de los puentes más fotogénicos de la Ruta. Conocido también como ‘Puente Picudo’, permite a los peregrinos salvar las aguas del río Ega. La infraestructura actual se levantó para sustituir al antiguo puente medieval del siglo XII, destruido en las guerras carlistas. El actual albergue de peregrinos se encuentra a escasos metros.

Puente de Itero. También llamado Puente Fítero o Paso Itero, permite al peregrino acceder a Itero de la Vega (Palencia). Su existencia se remonta al S.XI, cuando el rey Alfonso VI de León mandó edificarlo para ayudar a los caminantes a salvar el río Pisuerga.

Fue un puente muy famoso en la Edad Media, que ya aparece mencionado en el Códice Calixtino como uno de los más bellos y largos del Camino de Santiago.

Puente del Paso Honroso. Hospital de Órbigo. Este puente medieval (siglo XIII) de 19 arcos y construido sobre el río Órbigo es otro de los lugares envueltos en halo de leyenda. Debe su nombre a un torneo medieval que tuvo lugar sobre él en 1434, Año Jacobeo.

Paso Honroso, en Hospital de Órbigo, Camino Francés

El caballero don Suero de Quiñones decidió mostrar su amor a Doña Leonor de Tovar convocando estas míticas justas. Según cuenta la leyenda, el leonés llevaba al cuello una argolla metálica de la que solo podría librarse peregrinando a Santiago tras vencer a todos los caballeros que se presentasen ante el puente sobre el río Órbigo.

El torneo comenzó el 19 de julio y terminó el 9 de agosto con un solo día de descanso: el 25 de julio, Día de Santiago. Tras vencer a más de 300 caballeros, don Suero peregrinó a Santiago y depositó en la Catedral la argolla y la cinta azul que simbolizaba el amor por su amada. Hoy en día la cinta puede verse en una imagen de Santiago Menor, en la capilla de las reliquias. Y la argolla en el relicario del Apóstol.

Puente de los Peregrinos de Molinaseca. Otro de los puentes más fotogénicos del Camino Francés. Permite a los peregrinos salvar el río Meruelo y llegar a la calle Real, epicentro de Molinaseca. Se atribuye su origen a la época romana, de ahí que se le conozca también como Puente Romano, como parte de la vía que iba de Ponferrada hasta Foncebadón.

Sin embargo, este puente está íntimamente ligado al nacimiento de la villa de Molinaseca y al Camino de Santiago, siendo paso de peregrinos a través de los siglos.

Puente de San Xoán de Furelos. Melide. Considerado como una de las joyas de la arquitectura civil del Camino de Santiago es, sin duda, el más hermoso de todos cuantos hay en la ruta francesa a su paso por Galicia.

Puente de San Xoán de Furelos, en Melide, Camino Francés

Puente de Ribadiso. Arzúa. Terminamos este peculiar Camino Francés a escasos kilómetros de Santiago, concretamente a la entrada de Arzúa. El último puente de nuestra peregrinación se levante sobre el río Iso. De origen romano se levantó al lado del antiguo Hospital de Peregrinos de San Antón, regentado en la Edad Media por las monjas terciarias franciscanas de Santa Cristina da Pena en Santiago. En 1993 fue rehabilitado y hoy en día es el albergue público, un lugar en el que los peregrinos pueden descansar y disfrutar de un entorno natural único.

Esperamos que esta peregrinación de puente a puente por el Camino Francés os haya gustado. Por supuesto en este artículo no están todos los puentes que te puedes encontrar a lo largo de tu Ruta. Por eso os invitamos a que compartáis con nosotros qué puente es el más especial para vosotros o qué otros destacaríais en esta lista de imprescindibles. ¡Buen Camino, peregrino!

* El autor de la foto que ilustra este artículo es Javier Rupérez Bermejo.


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