Camiño Francés

Sarria - Portomarín

23 km Dificultad
La localidad lucense de Sarria es para muchos el punto de partida del Camino Francés, ya que desde aquí se cumplirían los 100 kilómetros, necesarios para conseguir la Compostela. La salida cruza el puente de A Áspera y acompaña durante 1 kilómetro a la vía del tren, dirección Barbadelo y con la cuesta más dura de la etapa. 

Con algo más de 4 kilómetros recorridos, la ruta continúa hacia una zona de arroyos, con los lugares de Peruscallo y Lavandeira, para encontrarse de nuevo una subida moderada a Ferreiros, ya en plena Ribeira Sacra y con 13 kilómetros realizados. Adentrados en el ayuntamiento de Paradela, el terreno desde aquí es desigual, con numerosas bajadas y socavones, pero con un paisaje que lo compensa y en el que destaca el embalse de Belesar.

Su construcción inundó el antiguo pueblo de Portomarín, con lo que su iglesia y otras construcciones fueron trasladadas piedra a piedra a su ubicación actual. En época de bajas precipitaciones, todavía se pueden ver las ruinas del pueblo y del antiguo puente en el fondo del embalse.

A Portomarín se entra cruzando el largo puente y subiendo las escalinatas de As Neves, que conduce a la capilla del mismo nombre. La Capilla está situada en un arco del antiguo puente medieval. La escalera es uno de los lugares favoritos de los peregrinos para realizarse una fotografía de llegada al pueblo y de haber llegado al fin de la etapa. La tarde en el pueblo se puede pasar en la plaza, junto a la Iglesia, rodeada de muchos bares que crean un gran ambiente entre lugareños y peregrinos. También dispone el pueblo de una zona al lado del embalse, donde se puede descansar.
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El consejo del cartero

“En Paradela se pueden recuperar fuerzas probando algunas de las exquisiteces que elaboran artesanalmente sus pastelerías y panaderías”. Laura López, Correos de Sarria.  

“En Portomarín hay que visitar el centro del pueblo, con sus pórticos y su iglesia, en la que todavía se pueden ver las piedras numeradas para poder reconstruirla en el centro del pueblo. También se puede visitar la Pousada de Portomarín, antiguo parador, que dispone de unas grandes vistas, o realizar una excursión por el embalse en Catamarán, que organiza el Club Náutico. En cuanto a la gastronomía, las famosas anguilas (tanto fritas, como en salsa o empanada), o las “Piedras de Portomarín”, un dulce elaborado artesanalmente de chocolate negro y almendras enteras”. Teresa López, Correos de Portomarín.