Camiño do Norte

Santander - Santillana del Mar

37 km / 42’5 km Dificultad
Partiendo de la plaza del Ayuntamiento de Santander hacia la rotonda de Cuatro Caminos, se continúa de frente hasta salir de la ciudad, por una carretera que después de 2 kilómetros llega a Peñacastillo. Siguiendo las vías del tren y cruzando pasos inferiores se llega por carretera a Santa Cruz de Bezana y, a continuación, a Boo de Piélagos.

Se presenta un desvío que a la izquierda sigue el camino oficial y salva el río Pas por el puente del Arce, mientras que recto cruza el caudal por el puente del tren, por lo que hay que tener especial precaución. De Mogro a Requejada, la ruta muestra la ría de San Martín de la Arena. Una pista de tierra avanza durante más de 4 kilómetros hasta Requejada.

Pasado el río Soja, la etapa continúa dirección Sauces y Camplengo, donde hay que desviarse a la derecha para llegar a Santillana del Mar. A este bonito pueblo histórico lo apodan “el de las tres mentiras”, ya que “ni es santa, ni es llana ni tiene mar”, pero cuenta con muchísimos atractivos que lo hacen una de las localizaciones más emblemáticas de toda la cornisa cantábrica. Caminar por sus calles supone un viaje al pasado, con su iglesia románica y sus escudos medievales.**

** A 1 kilómetro de Santillana del Mar están las famosas Cuevas de Altamira, donde se conservan las pinturas paleolíticas más relevantes del mundo. No está permitida la visita, pero en el Museo de Altamira cuentan con una reproducción de la caverna y sus pinturas.
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El consejo del cartero

“Llegar caminando a Santillana del Mar supone un auténtico salto en el tiempo que nos recuerda a aquellos peregrinos que nos han precedido durante cientos de años y que pasearon por las mismas calles empedradas por las que ahora caminamos nosotros. Es imprescindible entrar en la Colegiata de Santa Juliana y en  el claustro, monumentos románicos de extraordinaria belleza. El pueblo es un conjunto histórico de carácter peatonal, en buena parte, que nos invita a dejar volar la imaginación y a recrearnos en la armonía de sus edificios y de los patios ajardinados entre los muros de las casonas”. Eusebio Abascal, Correos de Santillana del Mar.